Los tipos de
silicona se clasifican según su función:
Paliativas: protegen zonas de roce o presión
para evitar la aparición de helomas y/o hiperqueratosis (callos) o dolores provocados
por el roce con el calzado.
Correctivas: alinean dedos en garra, hallux valgus o
juenetes para evitar su formación o impedir su evolución.
Sustitutivas: en caso de amputaciones o falta de
dedos intentan paliar las consecuencias de las mismas.
